La “pasión” de Tomás Gómez

Mientras en el PP de Madrid, disfrutan –de aquella manera– de su éxito electoral particular en las pasadas elecciones. En el PSM se disponen a hacer una autocrítica -nada feroz- aprovechando estos días de Pasión. El que más ha levantado la voz en el PSM es el más resentido con su pasado reciente al quedar fuera de la candidatura a la Alcaldía de Alcobendas. José Caballero afirmó que es necesario “abrir un proceso de reflexión donde de una vez por todas por no estar con la línea oficialista a uno no le corten la cabeza”, como al Bautista añadimos nosotros en esta semana de Pasión. “Es necesario que se acabe de una vez con ese sectarismo que en los últimos años ha imperado en el PSM”, consideró Caballero, quien añadió que “muchas cosas se arreglan si algunos lo reconocen y si rectifican los que han cometido gravísimos errores”. En el polo opuesto el siempre sonriente Alcalde de Getafe. Pedro Castro sigue encantado de conocerse y satisfecho con haber avanzado 300.000 votos en Madrid. A muerte con Zapatero considera que el granero de votos madrileño es ideal para seguir trabajando. En el “just milieu”, ese justo medio que encanta a los franceses está José Cepeda portavoz del no desaparecido “guerrismo-acostismo”, un peleón que habrá de dar mucho juego aún y que apuesta por el “pico y pala” de Esperanza Aguirre, pero sin ponerse nerviosos, con una reflexión tranquila.
Y Tomás Gómez medita con talante. Sabe que tras los resultados obtenidos por el PSOE en Madrid en las pasadas elecciones generales del 9 de marzo y que le llevaron a perder fuerza en todos los distritos de la capital y en los principales municipios de la región respecto a las anteriores generales, varios miembros socialistas han reclamado estos días la apertura de un periodo de reflexión sobre lo ocurrido y, al mismo tiempo, que se acabe con el “sectarismo” interno que perciben dentro de la formación madrileña. Pero Tomás Gómez no parece un sectario y si un reflexivo de talante moderado. Después de Semana Santa hablará y recompondrá la estrategia socialista en Madrid con la ayuda de José Blanco, al que ZP ha encargado que dinamice la cosa en Madrid. Ese será su particular “Vía Crucis” que de salir bien podría elevarlo a “Santo Tomás”.
En la acera cercana, IU, y Ángel Pérez en concreto apuesta por dejar correr el tiempo, a sabiendas que la apuesta del hermanamiento con el PSOE no les ha funcionado, más bien les ha fagocitado, por lo que las aguas – de por si movidas en la coalición- andan turbulentas. Acaso sea Pérez el relevo de Llamazares “el marciano verde”. Tiempo al tiempo.
Y en el PP de pasión procesional en algunos casos y vacacional en otros. Salvados los muebles y prietas las filas tras la decisión de Rajoy de volver a presentarse como candidato en el próximo Congreso Nacional y a las elecciones del 12, solo queda dejar correr el reloj a la espera de movimientos de enroque o ataque en su caso. Como recordó la propia Aguirre -principal candidata a esa hipotética sucesión-, se puede presentar cualquiera para dar la batalla a Mariano, pero allá él. No parece que Gallardón vaya a entrar al trapo, ¿o quizá Sí?.
Lo dicho tiempo de Torrijas y de Pasión, pero menos, el tiempo lo cura casi todo aunque se han abierto cicatrices y algunas se han cerrado en falso en las tres formaciones políticas. Pasen y vean…

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