Golf del desierto a dos horas de Madrid

Como buen país mediterráneo, en Túnez se disfruta de la brisa, del mar, de un clima excelente y de una gastronomía única. El golf, unido siempre a estos estereotipos, se asocia también a la cultura tunecina desde hace algunos años pero ha sido en los últimos diez cuando se han convertido en una apuesta de futuro de cara a un turismo cada vez importante


Túnez, que dispone de uno de los más antiguos campos de golf (creado en Cartago en 1927), se ha convertido en un destino preciado que atrae a sus campos a cerca de 65.000 golfistas cada año venidos de todas partes del mundo
que precisan de un país que disponga de sólidas ventajas, como un buen clima incluso en invierno, diversidad de paisaje y el acondicionamiento de campos de calidad y en armonía con el medio ambiente.

Túnez dispone hoy en día de nueve campos de golf. Una cifra que se quiere doblar en los próximos diez años para llegar a los 18 o 20 campos en 2020. Un posicionamiento claro de cara a un futuro donde el golf, sobre todo en Europa, sigue creciendo y aumentando, además de buscar nuevos destinos en los que la calidad de los recorridos y las infraestructuras sean de primer nivel.

Campos como Kantaoui, Palms Links, Yasmine, Flamingo, Djerba, Tabarka, Citrus, Oasis Tozeur y Cartago se han convertido en la punta de lanza de esta nueva ofensiva de Túnez por atraer a más turistas ligados estrechamente con el mundo del golf. Un turismo muy atractivo, visitante de buenos hoteles, restaurantes, coches de alquiler y un buen poder adquisitivo que puede hacer que la industria del golf en Túnez siga aumentando y mejorando día a día.

Aspectos que también se están cuidando mucho, como el del agua. Hoy en día todos los campos de golf de Túnez se riegan con agua reciclada, cuidando el medioambiente e intentando mejorar e investigar continuamente, sacando el máximo rendimiento a los recursos hídricos con los que cuenta. Túnez viene realizando durante los últimos años importantes esfuerzos por mantener y ampliar esos recursos hídricos. En esta línea, el país cuenta con varias plantas desalinizadoras que producen un buen porcentaje de los recursos hídricos finales mediante procesos de osmosis inversa.

Con el XI Plan de Desarrollo 2007/2011 se han programado 71 estaciones suplementarias de bombeo y desalinización del agua mediante energía solar. De ellas, 63 se ubican en el sur de Túnez, con un coste total de 23 millones de dinares (cerca de 13 millones de euros). El golf en un ambiente complicado, como puede ser el desértico, es totalmente viable y su explotación comercial, con ese aspecto diferenciador, muy atractivo para el posible cliente llegado de cualquier parte del mundo.

El Sur de Túnez, hoy en día, a sólo dos horas de Madrid en avión, se ha convertido ya en un destino excelente, cercano y de máxima calidad, lleno de magia, con hoteles con encanto, lugares desérticos, palmerales y unas costumbres y tradiciones que enganchan al visitante casi de inmediato. Con la nueva línea Madrid-Tozeur, el sur de Túnez, está ya mucho más cerca y su magia y su encanto están ya al alcance de todo el mundo.

Hace unos días la inauguración de esta nueva línea aérea gestionada por Tunisair supone también un acercamiento entre Túnez y España que unirá aún más ambas culturas y dos países con muchas cosas en común.

Constantino Mediavilla se ha dejado caer por uno de esos campos, el Golf de Oasis de Tozeur y ha hablado con su director y hasta con el propio Ministro de Turismo tunecino sobre las particularidades del golf del desierto, el documento no tiene desperdicio. Pasen y vean.

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