Gallardón ya tiene escaño

Gallardón tiene ya escaño con su nombre y el “número O” en una plaquita, todavía es de “juguete”, aunque en fechas tan mágicas, a veces los sueños se hacen realidad. Anoche lo dijo muy clarito: “Gracias por el escaño: voy a hacer méritos para ocuparlo”. Y es que sabe que el escaño de verdad tendrá que sudarlo durante la campaña electoral, una vez que Mariano Rajoy le haya pedido formalmente que le acompañe en la lista por Madrid -que él encabezará- y para lo que por bien del PP no habría de esperar muchos días, o a éste paso convertiremos entre todos a éste Alcalde en el centro del universo político electoral de éste País… y de verdad, no hay para tanto.
Cierto que Rajoy parece tener asumido que el Alcalde, como El CID – en vida- puede contribuir a ganar aún muchas batallas, pero diríase que dada la tardanza en pronunciarse oficialmente de manera favorable -decisión que parece tener ya tomada- valora ahora si Don Alberto podría como “El Campeador” ganar la última batalla después de “muerto”. Y es que no permitir que Gallardón ocupe su escaño en el Congreso de los Diputados está legislatura parece eliminarle politicamente de la batalla electoral a futuro. ¡Ojo!, en el bien entendido, que no es tan importante el acta de diputado cuanto el futuro político que se abriría después dentro y fuera de su partido.
Este escaño en miniatura al que me refiero, venía acompañado en el “pack” por una bandera de España desplegada sobre un mástil en cuya base rezaba: “Congreso de los Diputados” y fue regalado – es costumbre- por algunos de los periodistas que cubren la información del Ayuntamiento de Madrid de forma más cercana en el día a día y que asistieron junto a otros muchos compañeros a su tradicional cena navideña con los medios de comunicación en los Jardines de Cecilio Rodriguez. La historia del escaño ficticio es solo una anécdota, cierto, pero Mariano Rajoy sabe que Gallardón está en el centro de todas las portadas, análisis y comentarios políticos, cosa que para él como candidato a la presidencia del Gobierno solo puede ser positiva de cara a conseguir un mayor número de escaños para el PP, que le permita poder formar gobierno. Y digo bien escaños que no votos populares, porque la pelea se librará ahí precisamente, al amparo de la famosa Ley Dont. De momento las encuestas dicen que nunca un Presidente de Gobierno -Rodriguez Zapatero- llegó tan bajo a una reelección -en teoría fácil- para revalidar mandato y jamás hubo tanta incertidumbre sobre lo que daría de sí un lider de la oposición como Mariano Rajoy.
¿Empate técnico?. De ser así gana seguro el voto oculto del PP en los sondeos, casi siempre pasa. La realidad y el pragmatismo dicen sin embargo que por mucho que se empeñen en situar a Solbes o Gallardón, Bono o Teófila en el Congreso, los ciudadanos están más ocupados en sus compras navideñas y en como afrontar el IPC en 2008… Las batallas internas de los partidos ocupan cada vez más -solo- a los que estamos en el campo de batalla y menos a los que deciden en las urnas. Pasen y vean…

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