Carlos Balmaseda está en racha. Mi abuela Fé, «la sabia de Torrelaguna», pensaba que para que las cosas se pusieran muy bien tenían antes que ponerse muy mal. Balmaseda sabe mucho de eso – de malas rachas- y de golf. De esto último cada día más. Sereno, sonriente, particular en el vestir –algo estrafalario para unos y llamativo para otr@s-, ya sabe lo que es ganar un Grande de España. No puede sin embargo dormirse en los laureles de un triunfo que solo es un paso más -importante- pero un peldaño más en la escalada hacia su tarjeta europea. Sí;
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